sábado, 20 de diciembre de 2025

El cesarismo como base autoritaria de los fascismos (Die Welle 2008)

 






Julio César (Roma, siglo I a.C.), tras vencer en las Galias y la disolución del triunvirato con la muerte de Craso, vuelve a casa con la gloria de haber vencido a los principales enemigos de Roma. La otra pata del triunvirato romano, Pompeyo, lo esperaba con toda la desconfianza del caso, el senado había ordenado a Cesar que disolviera su ejército y busco ayuda de las legiones al mando de Pompeyo para proteger la república. La figura de Cesar ensalzado por la victoria decide cruzar el Rubicón, y desafiar al senado, así comienza la guerra civil romana. (La suerte está echada)

               Pompeyo y el resto del senado huyen de Roma pensando que podrían enfrentar mejor a Cesar desde posiciones más atrasadas, Cesar entra triunfante a Roma y se declara dictador, tras varios años de dar caza a sus enemigos, da termino a la guerra civil romana. Tras estos acontecimientos la figura de Cesar concentraba más poder sobre su persona. Solo una traición aparto a Cesar del poder absoluto.

               Es así como el termino cesarismo se puede usar hoy en día como esa figura que concentra el poder en su persona, por encima de las instituciones, por lo general con apoyo popular o militar, en detrimento de cualquier institución democrática.

 

Die Welle 2008

               En Die Walle (La Ola), película alemana del director Dennis Gansel, vemos un experimento que busca enseñar a los jóvenes el peligro de concentrar el poder y la autoridad en una sola persona.

               Rainer Wenger es un profesor de secundaria, su aspecto desprolijo, nos anuncia a un profesor poco ortodoxo. En la semana de proyectos, Rainer se había postulado para dar el curso de anarquía, pero otro profesor le gana el tema y le toca dar el de autocracia, el profesor se niega, quiere dar el de anarquía, el mismo menciona que fue okupa, su camisa de la legendaria banda de punk Ramones, lo delata. Pero no hay argumento que cambien los planes. Rainer dará el curso de autocracia este año.

               La clase de Rainer es un completo caos, grupos de estudiantes por allí y por acá, poca atención a la clase, se dirigen tuteando al profesor y presentan poco interés en el tema. Ante la pregunta “¿Qué es la autocracia?”, Karo responde “es cuando un individuo o grupo domina sobre la masa”. Se genera un debate en clase sobre la dictadura y el Tercer Reich y la posibilidad historica de que algo así vuelva a pasar en Alemania. Los estudiantes en su mayoría piensan que esto es imposible salvo Mona que advierte que aun en la sociedad actual existen los neonazis.

               Tras una pausa los estudiantes vuelven al salón y ven que todos los asientos están puestos en filas, ordenados uno tras otros, se sorprenden, pero acceden a sentarse. Otra pregunta del profesor “¿Qué es indispensable para que exista una autocracia?”, “ideología, control, vigilancia, insatisfacción” responden uno tras otros los estudiantes, pero lo que quería decir Rainer es “un lider”, el profesor decide elegir uno para la clase, pero cual mejor que el mismo, los estudiantes están de acuerdo, es el profesor y representa cierta autoridad, se hace una votación y Rainer la gana evidentemente.

               Rainer como profesor/líder de la clase decide poner algunas normas. Los estudiantes las aceptan salvo Mona que se opone de forma pasiva al principio y Kevin el rebelde de la clase que decide irse del grupo al ser presionado por Rainer a cumplir las reglas. Rainer empieza a explicar las ventajas de las normas que acaba de poner y como eso sería beneficioso para todos como grupo.

 

Bonapartismo una evolución del termino cesarismo

               Marx en su libro El 18 Brumario de Luis Bonaparte (1852), explica la situación de Francia posterior a la revolución de 1948 que establece la segunda república, ese año asciende al poder Luis Napoleón Bonaparte. Toda Europa vivía una gran efervescencia liberal, para Marx el proletariado francés aún estaba muy verde para dirigir una revolución y fueron atrás de las demandas liberal-burguesas de la pequeña burguesía, por otro lado, la gran aristocracia financiera (alta burguesía) y la burguesía industrial, estas dos últimas también enfrentadas entre sí, solo aliadas circunstanciales contra la pequeña burguesía y el proletariado.

               Para Marx el acontecimiento histórico de una época convulsa suele parir al Bonaparte, ese ser se alza sobre las clases y pone orden en el desorden que puede dar paso a una revolución, no es propiamente el gobierno de una clase, más bien uno que se alza sobre las clases en pugna, el personalismo lo hace relativamente independiente de las instituciones del estado, suele saltarse los mecanismos intermedios como el parlamento y gobierna en base al plebiscito directo de las masas.

               Luis Napoleón Bonaparte, el sobrino de Napoleón I, es elegido Presidente de la Segunda República Francesa en 1848, posteriormente disuelve la Asamblea Nacional mediante un golpe de fuerza. En el caos del equilibrio de fuerzas donde ninguna clase se podía imponer sobre otra, Luis Bonaparte pone orden y las clases dirigentes ante el miedo de la revolución, se lo otorgan.

               Este concepto actualiza elementos importantes del cesarismo, ya no solo es el líder carismático que surge como contingencia en la nada, es más bien un acontecimiento histórico en el caos. Otros teóricos del marxismo (Gramsci, Trotsky) profundizaron en el siglo XX sobre esta categoría y la relacionaron con el ascenso del fascismo en Europa, el líder carismático y la disciplina de las clases dirigentes por un lado y la adhesión de una parte de las clases subalternas en la desilusión de la revolución (Italia con el bienio rojo, Alemania 1919, 1921) por el otro.

 

La relación con Die Welle

               La película tiene muchas interpretaciones, pero una de las más interesantes es el transito del autoritarismo del líder carismático, pero que ordena y disciplina por el bien común, hacia la perdida de la identidad individual, la masa como un todo homogéneo que persigue a la disidencia, que busca símbolos identitarios del colectivo, que genera enemigos fuera y que concentra todo el poder en un líder bajo la promesa de orden y progreso. Varios elementos pueden verse en el trascurso de la película, pero antes de ir allá, es bueno pararse un poco y pensar; ¿Por qué surge este líder autoritario?

               Si nos fijamos bien al inicio de la película vemos como la clase de Reiner es bastante particular, parecen relajados, el trato con el profesor es más bien igualitario sin aparente jerarquía, hay algo de apatía a la hora de estudiar y cada uno expresa su personalidad e identidad con grupos afines, para Reiner, que siente simpatía por el anarquismo no ve ningún problema en esto. Es allí donde decide plantear su experimento para enseñarle a los alumnos que es el autoritarismo.

               Parece que en este “caos” es fácil que surja un líder que ponga orden, el resto de estudiantes no ve problema en ello, salvo Mona, Karo y más tarde Kevin que por su espíritu rebelde se opone a las nuevas reglas del profesor, pero que termina cediendo al grupo más adelante. Reiner muestras las bondades de la disciplina, pero antes se hace elegir para demostrar legitimidad en sus órdenes, los estudiantes no ven problema en ello y esto es la base para que pueda echar a Kevin. Esto no quiere decir que el autoritarismo sea ventajoso per se frente al individualismo y la libertad, solo que este individualismo era apático, no potenciaba las capacidades de cada uno, era caótico y desinteresado, un buen caldo de cultivo para que el líder autoritario tome el control.

               No sería del todo preciso decir que Reiner es un Bonaparte, ya que en el curso no se enfrentan clases sociales ni se ven muchos intereses contrapuestos, pero si surge en medio del caos para poner orden. Aun así, las categorías de cesarismo y bonapartismos nos pueden dar una idea de la realidad y como surgen los autoritarismos que puede derivar en fascismos (o no, puesto que podemos ver una amplia gama de matices en el autoritarismo, puede ser de corte populista, monárquicos, teocráticos, militar, etc.)

 

La obediencia y la banalidad del mal

               Tras la carnicería que represento la segunda guerra mundial, Stanley Milgram en 1961, psicólogo social de la Universidad de Yale (EE.UU.), se preguntaba como muchas otras personas ¿Cómo fue posible el Holocausto? ¿Eran los nazis "monstruos" o personas comunes que solo "seguían órdenes”?

               Milgram ideo un experimento social, haría una puesta en escena, donde alumnos, actores contratados por Milgram, debían hacer un estudio sobre la memoria y el aprendizaje, con una serie de electrodos en el cuerpo y colocados en otra habitación. Mientras los “maestros”, serian voluntarios ingenuos del experimento que tenían que aplicar correctivos con descargas eléctricas cada vez que los alumnos se equivocaran. La puesta en escena incluía señores con batas blancas de científicos y un escenario que reflejaba la seriedad de una actividad científica para el participante ingenuo.

               El "alumno", siguiendo un guion, comenzaba a quejarse, gritar de dolor, suplicar que pararan, luego de a propósito fallar varias preguntas. Los “científicos”, que supervisaban le ordenaba al maestro que no parara, pese a los lamentos del alumno.

Las descargas ficticias iban de entre 15 voltios a 450 voltios, los resultados fueron bastante reveladores. El 100% de los participantes llegó hasta los 300 voltios, del otro lado el alumno gritaba, golpeaba la pared y suplicaba.

 

El 65% llegó hasta el final, a los 450 voltios. Para Milgram era claro, con el experimento demostraba que la susceptibilidad de acatar órdenes, aunque estas sean moralmente reprochables, siempre que exista una autoridad inmediata que lo ordene, que no existiese una proximidad con la víctima, que exista una legitimidad (en este caso científicos y la universidad de Yale), la presión del grupo y una gradualidad en la pena.

               Hannah Arendt, por la misma época se preguntaba lo mismo luego de ir al juicio de Adolf Eichmann, reconocido general nazi y uno de los organizadores logísticos del holocausto. Arendt esperaba conseguirse a un hombre desagradable, un monstruo dispuesto a matar millones de inocentes, pero se encontró con un hombre común y corriente, un simple burócrata que acataba órdenes.

               El mal no tiene que venir de algo monstruoso, diabólico y violento, a esto Arebdt lo llamo la banalidad del mal, esa capacidad de ejecutar el mal bajo un ropaje burocrático, rutinario, administrativo, bajo órdenes de superiores. La falta de pensamiento crítico, la despersonalización, y el cumplimiento de responsabilidades en un entramado burocrático de jerarquías permitió que atrocidades como el holocausto ocurrieran.

 

Experimento de la Prisión de Stanford, otra experiencia.

               Philip Zimbardo, otro psicólogo, ahora de la Universidad de Stanford, en 1971 quiso demostrar que la brutalidad de un lugar como la presión no dependían de la maldad intrínseca de los guardias, y podían depender de los roles asignados, el poder o la corrupción que se podían vivir allí.

               Zimbardo reunió a 24 estudiantes universitarios varones, emocionalmente estables y sin antecedentes, seleccionados de un amplio grupo. Se asignó por sorteo quienes representarían a los guardias y quienes a los prisioneros. Se organizó todo para que efectivamente los participantes se sintieran identificados con sus roles.

A los prisioneros se les "arresto" inesperadamente, por policías reales, fueron fichados, desnudados, despiojados, asignados un número y vestidos de nuevo ahora con un uniforme de preso. A los guardias se les asigno un uniforme militar, lentes oscuros (para evitar contacto visual) y portaban bastones para golpear a los presos. Se les dio autoridad total para mantener el orden (pero no para usar violencia física). Se les animó a crear una atmósfera de miedo y autoridad.

Rápidamente el experimento empezó a mostrar elemento novedoso para los investigadores. Los guardias empezaron a usar tácticas de abuso y humillaciones hacia los presos, se realizaban castigos creativos y crearon un sistema de de privilegios entre los mimos presos para los “bueno” y los revoltosos. Mientras que los presos mostraron signos de pasividad y desesperanza, indefensión y estrés crónico.

Zimbardo rápidamente llego a la conclusión, que los roles de poder, rápidamente crearon ese nivel de desigualdad entre los guardias y los prisioneros, La "desindividuación", que permitía el anonimato de los guardias, contribuían a ser más sádicos en sus castigos, la corrupción permitió una desnaturalización del sentido de justicia y la desesperanza para los presos.

Ambos experimentos nos pueden dar una dimensión más amplia de cómo opera el autoritarismo, la obediencia y los roles asignados en entornos totalitarios, como vemos en la película. Reiner es la autoridad que manda, los alumnos poco a poco van perdiendo su identidad en función del grupo y la obediencia al líder se vuelve banal, una orden más, un elemento meramente administrativo que la masa sigue en función de agradar al líder y ser funcional al grupo. La falta de pensamiento crítico, el entorno y la presión del grupo generaron en los estudiantes una fe ciega en lo que hacían.

 

De la película a la realidad

               En los últimos años hemos vistos una seria de fenómenos autoritarios tantos en America Latina como en Europa, especialmente con el resurgimiento de grupos de extrema derecha, el fenómeno está en la amplia aceptación de los jóvenes a este tipo de movimientos comparado con décadas anteriores o incluso con generaciones anteriores de padres o abuelos. En el siguiente apartado tomaremos los datos de la investigación de Mendieta Ramírez, Angélica y Estrada Rodríguez, José Luis, sobre la juventud y la democracia, Democracia y cultura política en México: la opinión de los jóvenes con base en la ENCUCI, 2020.

               Con la herramienta R tomaremos algunos datos de este trabajo de investigación para analizarlos:

 







 

               Como vemos en el grafico uno de los elementos mas criticos sobre la variable “Satisfacción con la democracia”, es una evidente insstisfaccion en la democracia sobre todo en los rangos que van entre 15 y 24 años y 25 y 34 años. Como vemos hay una preocupante tendencia  sobre todo en la juventud a la insatisfaccion con el regimen democratico, esto puede leerse como una vision critica de las instituciones aquilosadas de mas de 100 años de la llamada democracia electoralista, pero puede ser caldo de culativo para que aniden experiencias favorables a los autoritarismos, como efectivamente hemos empezado a aver en los ultimos años en todo el mundo.

 

A modo de cierre

               Die Welle, o la Ola al iniciar nos advierte que la película está basada en una experiencia real, un experimento social real llamado "La Tercera Ola" en 1967, que buscaba replicar los factores que permitieron surgir a los regímenes fascistas. Pero más allá de la experiencia real o cinematográfica, la realidad del autoritarismo, no solo están en los libros de historia o en el cine, la realidad pare cada cierto tiempo, momentos convulsos y tumultuosos, donde la humanidad tiene la oportunidad de avanzar hacia un horizonte de solidaridad, de comunidad respetando las libertades individuales y colaborando para crear sociedades más justas, o por el contrarios caer en experiencias autoritarias que buscan sepultar la emancipación de las sociedades, bajo los más terribles regímenes de obediencia y disciplina, y represión de las libertades individuales y el pensamiento crítico.





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